Era la boda de mi mejor amiga y, a solo dos días, me di cuenta de que habían perdido la banda que le había comprado. Estaba desesperada y sin ninguna solución.
Esa misma noche, a las 11, hablé con Nuria y no solo me atendió, sino que inmediatamente buscó la manera de ayudarme. En menos de 24 horas consiguió que tuviera una nueva banda lista para poder dársela a mi mejor amiga el día de su boda.
El resultado es precioso, pero todavía más bonito ha sido encontrar a alguien con tanta empatía y tantas ganas de ayudar cuando más lo necesitaba. No sé cómo agradecértelo, Nuria. Has salvado un detalle muy especial de un día que significa muchísimo para nosotras. ❤️
Gracias, de corazón.